
Con lo contento que estaba yo…
Hace unos 15 dias, cuando por fin conseguí bajar de los 90 kg, fue un subidón de ánimo para seguir en la lucha. Pero como en tantas otras cosas de la vida, las alegrías duran poco. Y cuando ya te vas confiando bajas la guardia. Eso el lo que me ha pasado a mí estos días. Que si total por tomarme una cervecita no pasa nada, que si una tortillita de patatas o un poquito de chorizo no hace daño a nadie, que por apretarme unos pelotazos con los colegas tampoco se acaba el mundo… y así otra vez me encuentro en 91 kilazos. Todo el trabajo a la mierda.
Sé que llevo un huevo sin escribir nada en el blog, y que alguno habrá pensado que era un informal (con toda la razón) y que ya no volvía a entrar más. Pero la verdad es que sentía verdadera vergüenza de reconocer que estaba dando los pasos hacía atrás y cada vez que intentaba contar como iban las cosas, me sentía fatal. Sigo saliendo con la bici, pero reconozco que he dejado de hacer gimnasia en casa y cada vez hecho más de menos la comida basura y me he aficcionado al chocolate (nestle), esta semana ya ha caido una tableta enterita.
Nunca antes había intentado perder peso, y no sabía hasta que punto era difícil. Lo de dejar de fumar en comparación me pareció un chiste y eso que a la gente también le cuesta un huevo. Pero lo dejas y se acabó. Pero con la zampa no se puede simplificar el método a dejar de comer. Tienes que seguir (logicamente) comiendo, pero si comes poco, el cuerpo se rebela y se convierte un acaparador de grasaca por si vienen mal dadas. Si comes mucho, se te queda en el tripocho. Si comes normal pero no haces ejercicio no notas una puta mierda. Y si comes con un cuidado de cojones, haces ejercicio, pero te relajas una semana, te dan por culo y todo lo que habías perdido lo encuentras y te lo quedas otra vez. Sin contar con las constantes tentaciones que te vas encontrando ya que no vivimos en una burbuja.
Yo de momento ya he roto el hielo y al volver a poner mis pensamientos por escrito, creo que he conseguido quitarme el sentimiento de culpa y volveré a la carga a ver si esta vez tengo mas voluntad y tardo más en cagarla.
Hasta pronto
NOTA: Como me han comentado algunos amiguetes que les cuesta un poco completar el proceso de registro en el blog, si alguno queréis dejar algún comentario solo tenéis que pulsar en el boton “leave a comment” y directamente escribir lo que os de la gana.

Hace tiempo que los creadores de esta serie de guías deberían haber sacado un título así porque aúnque los consejos para bajar de peso son siempre los mismos, parece que no nos terminan de entrar en la cabeza.
¡ÚLTIMAS NOTICIAS!
Aunque la cosa va poquito a poco, parece ser que esto se va animando.
Desde luego no tengo termino medio.
Hace unos tres meses, cuando empecé a escribir este blog, pensé que el único que iba a leerlo era yo. Nunca pensé que nadie se pudiera interesar por mis aventuras contra la báscula. Lo que si sabía es que igual que algunos van al psicólogo para exteriorizar sus emociones, yo también necesitaba contarlas para poder desprenderme de aquellos pensamientos negativos que sin duda me harían tropezar en este jodido camino que es el perder el michelín.
Había pensado empezar este post pidiendo disculpas por el tiempo que llevo sin publicar nada, por la ansiedad que he podido provocaros ante la falta de noticias mias y sobre todo por haberos dejado con la miel en los labios con lo de poner nuevas fotos de mi escultural torso, pero seamos serios, para cuatro gatos que entrais y que además la mayoria sois colegas, pues ya os invito a unas cañas cuando nos veamos y tan amigos.
Al final la cosa no fue para tanto.